Nietzsche: El rechazo al «ser» y el Eterno Retorno
Nietzsche considera que la idea de un «ser» —algo inmutable, eterno y perfecto— es una mentira inventada por los filósofos y la religión para evadir la fugacidad de nuestra existencia.
1. El rechazo al «ser» (La crítica a la metafísica)
Para Nietzsche, la obsesión de la filosofía tradicional (especialmente desde Platón) por encontrar un “mundo real” o una verdad absoluta es, en el fondo, una forma de odio a la vida. Es la debilidad de quienes no soportan que el mundo sea sensible y cambiante.
- El error de la estabilidad: Lo único que existe es el devenir (el cambio constante). Inventar un “ser” superior detrás de lo que vemos es una “momificación” de la realidad.
- La trampa del lenguaje: Nuestra gramática nos engaña. Decíamos “el rayo brilla”, como si hubiera un sujeto (“rayo”) separado de su acción (“brillar”). Para Nietzsche, la acción lo es todo; no hay un “ser” estático detrás de lo que ocurre.
2. El Eterno Retorno (La prueba suprema)
Más que una teoría científica sobre el tiempo, Nietzsche plantea el Eterno Retorno como una herramienta ética y psicológica. Es la máxima expresión de la afirmación de la vida.
Imagina por un momento que cada dolor, cada alegría, cada pensamiento y cada suspiro de tu vida deba repetirse infinitas veces, exactamente igual, sin nada nuevo.
¿Por qué es un rechazo al «ser»? Porque no hay una meta final (un cielo o un progreso hacia la perfección). El sentido de la vida no está en el “final” del camino, sino en la plenitud de cada momento del ciclo. La pregunta clave que debemos hacernos es: ¿Eres capaz de decir “sí” a la vida de tal manera que desearas vivir este instante una y otra vez por toda la eternidad?
3. El vínculo: Devenir vs. Ser
Nietzsche celebra el devenir frente al ser. Mientras que el “ser” es estático y muerto, el devenir es vibrante y caótico. De aquí nacen dos conceptos fundamentales:
- Amor Fati: Es el amor al destino. No querer que nada sea distinto, ni en el pasado ni en el futuro, aceptando el ciclo tal cual es.
- La superación del nihilismo: Si el mundo no tiene un fin último o un “ser” superior, mucha gente cae en la desesperación. Nietzsche propone que el eterno retorno es la forma de crear tu propio sentido a través de la voluntad de poder.
“Mi fórmula para expresar la grandeza en el hombre es el amor fati: no querer que nada sea distinto, ni hacia adelante ni hacia atrás, ni por toda la eternidad.” — Ecce Homo